Valie Export’s performance Actionpant: Genital Panic (1969)

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Maxi

Bajé a afinar el arpa de juguete que mi mamá me regaló, sol, la, si, do, en arpa; sol, la, si, do, en piano. Maxi, al costado habían unas chacchas con las que no podría saber, qué sol, qué la, qué si, qué do. Me acordé de ti Maxi, tus tambores. Volví a sentir pena por no haber ido a la reunión y no haberme despedido con un GRAN abrazo. Ahora vengo a escribirte y a escuchar algo de samba y ahí estás. Qué bueno Maxi, me alegra saber del reencuentro con tu familia, tus amigos, tus olores de hogar y la comodidad plena que no te puede dar nada más que tu propia casa. Espero que abre-latas te llene de felicidad así como a los niños. Maxi, ahora encontré uno de nuestros cadáveres exquisitos, me dio gusto ver nuestras letras y sus diferentes colores. El otro día leí un escrito de Pizarnik, no importa de qué se trataba (unos caballos), sino que sentí que cada palabra era en realidad el negativo de la palabra escrita, como si hubiera escrito lo que no se escribe cuando plasmas la idea. Así son entonces los cadáveres exquisitos, los nuestros al menos. Te quiero mucho amigo y quiero ir pronto a tus tierras. Abrazos para ti y para tu familia (tu papi, gran oso esquimal).

jueves, 20 de noviembre de 2008

Último del trípode de pruebas

Azul y correr, palabras simples
Espíritus diabólicos y apetito insalubre
El reactivo 36
Marionetas, ¡¿Quién las maneja?!

La gente me dice que tengo problemas con el alcohol,
pero no estoy de acuerdo, hoy cuerdo

Entonces, veamos el "Millon"
Hipocondriásis, enfermos fantasmas
Pasivo - Agresivo
Fue ese su diagnóstico
Y, naturalmente, él sonrie
Lilas, putas lilas
Eje IV: ---

Otro

Cadáver Exquisito

Los ojos de la muñeca de felpa
Lo que "hace con los cerezos"

CADA VERE XQUI SI TO

Porque soy zurdo y tengo uñas largas
Como antenas, doble problema

CADAVE REX QUI SITO

Pacman y el laberinto
De otros colores, olores y formas

ADAVÉ EQUISÍ

Y también porque nos quedábamos dormidos
"Para que comieran los locos y los perros"

lunes, 6 de octubre de 2008

De tina

Es curioso cómo llegan los chanchitos de tierra a la tina de mi baño. En la inmensidad del blanco se ve al chanchito resbalar en las paredes curvas, intentando salir. Trato de imaginar una trayectoria, tal vez llegó con alguna maceta de tierra, pero hace mucho que no veo que pongan plantas en el baño. Entonces pienso en las bastas de algún pantalón luego de jugar en el jardín. Han pasado meses en los que ni siquiera salgo a pisar el césped y me da pena. Los chanchitos no viven en las tuberías, esos son los osos, no los chanchitos. Siento que no puedo con las ganas de saber cómo es que llegó hasta ahí. Nunca lo sabré, es lo más probable, así que termino por aceptarlo y tratar de no pensar en ello. Recuerdo que cuando estaba de viaje no sabíamos cómo explicar lo que era un chanchito de tierra, la característica de convertir su cuerpo en una pequeña esfera no era suficiente para explicar toda la naturaleza de ese animalito. Supongo que será un crustáceo, pero en definitiva uno de los más curiosos. Si lo miras de cerca pareciera que tiene rostro humano, pero no el que vemos en la gente que pasa, sino el rostro que aprendemos a dibujar entre los 4 y 5 años. Unos ojos dormidos con una sonrisa de buena persona, de tranquilidad. Las antenas son otro tema. No he logrado contar cuántas articulaciones tienen, pero lo que es seguro es que cada una tiene vida propia, fuera del chachito. Quien sabe que sean su castigo eterno el tenerlas ahí, en la cabeza. Y encima tener que soportar cada vez que le avisan que está a punto de chocarse con algo. Se necesitan mutuamente, él les proporciona la cabeza y ellas información siempre necesaria, toda una interacción. A diferencia de otros bichos, los chanchitos innovan tremendamente con el asunto de volverse bolita, es todo un éxito para ellos, si se cansan de caminar pueden elegir rodar siendo impulsados por el viento o alguna otra de esas fuerzas que no podemos ver pero que existen, porque las sientes y "existen".
Ahora que lo pienso, es bonito levantar una piedra que te enseña lo que es ser inerte y encontrarte con una cantidad de vida. Unos hechos bolita, otros tranquilos contra la tierra y siempre los más histéricos y realistas que dan vueltas en círculos y no dejan de chocarse entre ellos. Tenemos que tener algo más en común con ellos que tan solo el ser seres vivos. Me es difícil imaginar su tipo de organización o metas en la vida además de sobrevivir y ser parte del equilibrio del ecosistema. Debe haber alguno que morirá joven por no adaptarse a su ciclo de vida, ahí debajo de la piedra. Es a ese al que quiero yo, es a ese al que quiero observar y para el que escribo. Supongo que es ese el que se las ingenia para llegar hasta la tina. Es el que tal vez caminó medio día desde el jardín, cruzó la cocina por debajo de los reposteros, hizo algunos descansos y al fin llegó al pie de la escalera. Ahí donde tan solo debía esperar y tener suerte.

jueves, 2 de octubre de 2008

Tía Celia:

En este momento estoy echada en uno de los jardines de mi universidad, así como tú alguna vez te recostaste en un parque madrileño cerca al museo Del Prado que te hace emocionar cuando lo recuerdas. La conversación de ayer en el T’anta (o “pan” como tú bien tradujiste del quechua) y muchas otras que hemos tenido en el Cuzco, me han hecho conocerte y han hecho que te considere mi amiga. Sí, tú con más de 80 años y yo con tan solo 21. Te hablo de las edades y la amistad para que entiendas que lo importante del tiempo no es cuánto ha transcurrido en la vida, sino los momentos precisos que hacen que sean inolvidables y que las personas logren entrar y ocupar un espacio en el corazón. No sabes lo afortunada que me siento de poder conversar contigo y conocerte. Me gusta cuando te veo recordar con nostalgia cada día de tus viajes, de tu vida universitaria en San Marcos, de los vestidos que te probabas con tus amigas, de los paseos que hacías por el girón de la unión y cuando dices que lo que más te gusta son las flores, la música y tus libros.

Tía, si no es ahora, en vida, que debemos disfrutar cada minuto, ¿Cuándo? Ya no te insistiré en que vayas a Dubai a conocer el medio oriente, siento que debo respetar tus razones y que seguro para ti ya no es importante conocer esa parte del mundo. Algún día espero ir por ti, tía; y continuar con todos los viajes que no hiciste, así como espero que alguien continúe por mi y por ti los viajes que no podremos terminar de hacer.

Yo sé que tal vez mi carencia de años y experiencia hacen que sea más optimista respecto a lo que nos espera pero quiero que sepas que aunque tu pienses que ya todo va a acabar pronto, no es así. Y es que el miedo y pena a morir es más grande en las personas que han amado y disfrutado la vida como tú. Para mí, tú, mis abuelos, mis tíos abuelos y mis demás amigos octogenarios son el mejor ejemplo de lo que significa disfrutar la vida. De repente no me entiendes y crees que estoy equivocada pero te lo digo porque prefiero que sepas lo que siento y pienso. Ayer decías que a nadie le importarían todos tus escritos, todos tus cuadernos. Seguro tienes un poco de razón. Si llego a vivir los años que a ti te han privilegiado y llego a revisar todos mis cuadernos escritos, seguro pensaré lo mismo. Es entonces, en ese momento, en que no debemos dejar de mostrarnos. Debemos dejar algo para que no todas las personas, sino las que lo valoren, puedan recordar nuestras vidas como hechos que realmente sucedieron. Ahora mismo tú puedes salir a ver los tejados de las otras casas cuzqueñas desde el balcón de tu cuarto, y saber que nadie en el mundo está viendo lo mismo; entonces el escribir sobre ello hará que a pesar de eso tú puedas hacer el pequeño puente (del que hablo siempre) entre tu balcón y el corazón de alguien, que -con felicidad digo- tenga un corazón como el tuyo y el mío. No llores tía y cuando lo hagas o te sorprendas haciéndolo, mírate al espejo y date una sonrisa ancha (mostrando los dientes como siempre te pido), que sea tan grande como para llenar tu alma y puedas recordar todos los momentos felices y divertidos de tu vida. Ya no hay tiempo para estar triste. Contempla tus mejores recuerdos como si fueran fotografías felices de un álbum de cosas buenas. Sé que es difícil pero no se pierde nada en el intento.

¿Recuerdas cuando te ayudé a escoger un traje, tía? Te dije que el rojo era más alegre. También ayudé a ponerte los ruleros. Si tuviera que listar los momentos especiales durante mi viaje, ese momento estaría entre los mejores. He descubierto que muchas veces sin palabras y tan solo compartiendo un espacio y tiempo determinado los lazos de amor entre las personas se hacen cada vez más estrechos. Nuestros tiempos son diferentes, es verdad, pero tal vez no tanto. Tía, tal vez, quiero creer, que para este tipo de cariño y amistad no exite realmente el tiempo. Los ideales son distintos pero eso no impide que todos seamos parte de una historia de vida, yo en la tuya y tú en la mía.
Pronto espero ir a Europa y escribir mis propios cuadernos. Créeme que a ese viaje iremos juntas, porque mientras yo te piense en las calles españolas, estarás conmigo.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Cadáver exquisito en la clase de pruebas

Es que no soy yo
(dos cervezas)
Tula
Como plantas hidropónicas
Saltando, saltando, triste, saltando
Las pulgas
¡Oh! se oye un grito
"'¡Cómo me dejas...
como me dejas!"
El índice de comprensión verbal de las ratas
Ahora ya,
En otros tiempos
La muerte
Books of saturday
Andesubida
En fin, algunos se sientan
Y esperan morir

No fluye

Es la tercera o cuarta vez en la semana que entro a este blog queriendo escribir algo y no fluye. Creo que el hecho de haberle puesto nombre a la voz a mano y a la voz a teclado hizo que pudiera distinguirlas y ahora ya no me guste la última de estas. Tal vez cohibí la parte de mí que decidió entrar en el juego de los blog y escribe para que cualquiera pueda verlo... Releí un par de veces los post que tengo aquí y sentí que ya ninguno tenía lo que en un inicio me motivó a publicarlos. No estoy segura de que esta impresión sea producto del contexto ya que siento que estoy particularmente optimista y hasta he colgado una pintura que me describe en estos minutos. Creo que entro nuevamente en el círculo, el de repensar hasta hacerle hueco a la idea. Hay cosas que no se deben pensar tanto, se es y ya y el ergo sirve, por qué no. De todos modos ahora me veo aquí, a modo terapeutico, publicando algo más.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

He vuelto

Creo que es preciso escribir antes que se acabe otro mes y parezca que no he tenido de qué escribir en el último tiempo. Es bueno informar que he sobrevivido a casi dos meses fuera de mi hogar, de mi capullo-seguro que cada vez soporto menos, no por ser incómodo o por aburrirme, sino por la necesidad de “estar en ruta” que me carcome en los últimos años. Tal vez el julio y agosto pasado fueron los meses en los que he escrito más en el año. Si no es así, han sido en los que más he sentido ese impulso en las entrañas, esófago, garganta, ojos y sien, que me lleva a querer escribir de inmediato en donde sea. Supongo que las circunstancias de un viaje y la novedad a cada minuto nos llevan a despertar este tipo de reacciones físicas. Pero bueno, no estaba en un lugar tranquilo y fijo para meterme unas horas a la computadora a escribir. Lo más probable es que sea por ese afán mío de tratar de mantener no solo lo que escribo con puño y letra sin modificaciones sino que trato de mantener el instante, tiempo y espacio en el que nacen mis ideas. Siento que la voz con que escribo en el blog no es la misma voz con la que escribo a mano y en papeles reciclados. Es la voz eléctrica versus la acústica. Ambas tienen su "swing" y están atadas a la circunstancia y al humor que tenga para comunicar o plasmar mis ocurrencias.

Acabo de notar que solo han pasado dos semanas y media desde que llegué de viaje. Hasta hace unos minutos pensé que había pasado más de un mes pero no, no cumplo las tres semanas de estar en Lima y ya me quiero ir de nuevo. Ahora que mato gente es necesario buscar nuevas personas en otro lado, en otros países. Ayer en el lonche con mi mamá le dije... mami... sabes a dónde me quiero ir? Eso bastó para que dejara el café con leche a un lado y me mirara con esos ojos de "chimpancé enloquecido" y me dijera... Ya te quieres ir?, acabas de llegar! Me dio pena que sintamos diferente el paso del tiempo. Para mí han sido unos meses ya de estar aquí y para ella solo dos semanas. Pero bueno así es. Me quiero ir, me quiero ir, me quiero ir. Beetlejuice, beetlejuice, beetlejuice. Adoro a mi familia y son los que más pienso cuando estoy de viaje. No solo escribo para mí sino para ellos también aunque no les muestre nada. "Ingrata como una gata" me dice mi abuela paterna cuando la voy a visitar y obviamente me siento menos gata que ingrata aunque dé lo mismo. Y así, paso por momentos de "limbo" como dice mi buen amigo Potrillo. Arriba ven el fútbol y yo en el limbo, hay una guerra y yo en el limbo, mi otra abuela tiene cáncer y yo en el limbo, invento una canción y yo en el limbo, tengo un dedo adormecido hace 2 semanas y yo en el limbo, el tiempo pasa y yo en el limbo, mato y se suicida gente y yo en el limbo, yo en el limbo y yo en el limbo, es como todo, es como mirar un espejo contra otro espejo.

No quiero sonar "emo" (ya que está de moda esto de siembra un libro, ten un árbol, escribe un hijo y mata un emo) con esto del limbo. Me río todos los días y puedo hacer bromas y estar de buen humor, no jodo con malos humores o caras largas y eso hasta cierto punto me parece positivo y destacable. Solo creo que he descubierto que mi lugar no es un lugar específico, ni aquí ni allá, creo que mi lugar es un espacio más bien dinámico. Al menos lo siento así ahora, en este momento y tal vez luego crea que exageraba al escribir esto.

Tengo demasiadas cosas para contar sobre mi viaje. He estado pensando reivindicar julio transcribiendo escritos de mi cuaderno; lo haré si me acuerdo o si en un arranque no me da vergüenza compartirlo. Me prometo escribir sobre las cosas que recuerdo de los países que visité. Creo que ahora cuando describa los lugares, la esencia particular que de cada uno de ellos me motivaba a escribir, se verá mezclada con una esencia conjunta del sabor de todo el viaje. Caminos, fuentes, jacarandás floridos, nueces recogidas, mate, bombilla, parques, amigo, pies, macguiver, canciones, verdes, panes, paros, burilado, masa, estaciones, ferias, el amarillo, siesta, gente, queso, juegos de lógica, San Lorenzo, confesiones, harina, recuerdos, teleféricos y elaboraciones, cosas así.

lunes, 7 de julio de 2008

Han vuelto

Cuando escribí sobre los sueños lúcidos, estaba realmente emocionada... parece que tanto, que dejé de tener estos sueños hasta el día de ayer.. O sea más o menos una semana, en la que mi mundo onírico se veía plagado de historias ya escritas, sin que las pudiera modificar a mi gusto ni con la lucidez para hacerlo. Estuve haciendo los ejercicios de "pruebas de realidad" todos los días y cada vez que me acordaba pero aun así no conseguía regresar a tener estos sueños de los que disfruto. Así que decidí olvidarlo, no hacer los ejercicios y pensar en que regresen cuando quieran. Hoy tuve mi examen final de psicología anormal, uno de los cursos que más me han gustado hasta ahora. El problema era que a nuestra profesora sui generis se le ocurrió meter un poco de presión en cuanto a la hora exacta del examen a las 8am. Problemas. He descubierto que simplemente llegar a las 8am a la universidad, no lo logro. Tampoco lo logro a las 10, ni a las 11, ni a las 3 de la tarde, pero especialmente llegar a las 8am es muy difícil para mí. El asunto es que con miedo de no despertar dejé dos alarmas una 15 minutos después de la otra por lo de "porfaunratomás" y le mandé un mensaje a mi amigo Ignecio para que me llamara antes de salir de su casa. Me acosté a eso de las 3 de la mañana y 30 minutos más tarde desperté. En esos 30 minutos pasó de nuevo. Me levanté, me cambié, salí volando de mi casa, llegué al examen, salude a la profesora, recibo el examen y aguanta un toque.. ese no era el salón donde sería el examen, es más, ni siquiera era un salón que hubiera visto en la universidad y no se acostumbra a poner un ánfora en el pupitre de la profesora... porque no se usan pupitres! Bueno.. me di cuenta de todo, y despierto. No pude ni volar, ni hacer que las cosas se volvieran tornasol, ni nada parecido. Abrí los ojos y el DSM-IV-TR seguía a mi costado con los trastornos de ansiedad subrayados... En los pocos segundos que tuve los ojos abiertos, empujé el DSM y tapé el resaltador que había hecho una gran mancha verde fosforescente en mi pijama. Recordé que entre el sueño y la vigilia se debe empezar a pensar en que se quiere regresar al sueño o simplemente tratar de recordar lo que se acaba de soñar si se quiere regresar, así que hice esto. De pronto ya estaba nuevamente en el mismo sueño, pero esta vez estaba en un carro supuestamente yendo a mi examen pero de noche. Digamos que el contexto era el mismo pero yo ya sabía que todo era un sueño... Esta vez me costó bastante lograr lo que se me ocurría en ese momento o incluso no pude lograr muchos deseos del todo, además si bien tenía lucidez del sueño por ratos la trama me confundía. felizmente mi amigo Ignecio leyó el mensaje a tiempo y pude despertar y llegar a mi examen. Seguro que ahora que me vaya a dormir tendré un sueño normal porque ya me emocioné de nuevo y cuando eso pasa, ley de Murphy, ansiedad o qué se yo, y "ya no funca".

Procrastinando, para variar.

Bueno, escribo desde mi procrastinación irremediable... Yo que pensé que hoy sería diferente, que estaba bien que haya hecho siesta, así estaría fresca para empezar con mis trabajos y todo, pero no. Siempre ahí buscando la ventanita de la distracción, ese hilito de la chompa que empiezas a jalar y sabes que la destejes, que la estas jodiendo, pero sigues... Así es mi distracción, más o menos. Pero bueno, esta vez aunque no quisiera disculparme, no es sólo mi culpa. Yo sólo pensaba entrar al mensajero para hablar cosas de un trabajo de sexualidad y zas! (y es que con este sonido suceden las cosas), mi querido amigo Ignecio me "mete letra", muy bonito. Siempre es divertido conversar con él y sobre todo por las cosas curiosas que me puede mandar, ya sean artículos, fotos graciosas o videos de youtube, cuando no tenemos nada urgente que decirnos. Esta vez él "entró" a la computadora para postear en su blog (que dicho sea de paso nadie lee, al igual que este blog) y es que ahora que ambos tenemos blog nos sentimos bacanes de no tener miedo a mostrarnos, al menos yo. Y bueno, como siempre fregando la pita, sirvió de mosca-que-pasa-para-distraerte y me pasó sus ganas de escribir algo a pesar de no tener un tema como ya se habrán dado cuenta. A él se le fueron las ganas y se retiró a leer algo productivo para la carrera que estudiamos o qué se yo.. siempre algo más productivo. Se fue a aprovechar su tiempo y me dejó aquí perdiendo el mío. Lo peor es que ya se me ocurrió algo que quería escribir así que no termina aquí.

lunes, 30 de junio de 2008

Proyecto: Onironauta.

Tengo nuevos retos. Nunca pensé que la tristeza y la decepción me ayudarían a crecer, ser más fuerte y descubrir partes de mí que me gustan más y de las que estoy orgullosa. Trato de ver el lado lleno del vaso mientras escribo porque los dramas aburren. En el último año me he fortalecido. Y nunca pensé que esto se reflejaría directamente en mis sentidos. Creo que los poderes no son extraordinarios pero si increíbles de tener, es por eso que no termino de creer que los tenga aunque a veces parezca un poco. Un buen consejo que me doy a mi misma es que no está mal estar solo. Es bueno. Una de las figuras más controversiales del youtube lo dice muy bien en su frase "I love myself, I fuck myself, I feed myself ", claro que cuando la escuche me pareció graciosísima y subida de tono. Ahora que la pienso comienzo a entenderla. Y es que creo que esconde una verdad a la que muchos rehuyen. Estamos solos y está bien. Así tengas a alguien con quien acostarte todos los días. Eres tú y nada más. Así que el que se aburre solo está realmente perdido. Creo que yo estoy aprendiendo divertirme más estando conmigo... y uno de mis nuevos hobbies y meta es de convertirme en una verdadera y total onironauta. Los sueños lúcidos que tengo en los últimos meses se han intensificado y cada vez siento que tengo más control en ellos. Hace una semana tuve un sueño lúcido en el que me comencé a desesperar y no podía despertar a pesar de mis mejores esfuerzos. Felizmente sirvió para experimentar muchas cosas. Generalmente despierto en el sueño después de eventos perfectamente creíbles en la realidad que son interrumpidos por un mono de bigotes a lo Dalí o a tres personas defecando sin pudor en mi salón de clase, colores brillantes, cosas así. Esto rápidamente me llama la atención y resuelvo que estoy soñando y empiezo a intentar volar o desear que alguien aparezca en ese instante. Debo admitir que en los sueños lúcidos de antes me costaba mucho poder lograr estas cosas. Sentía que necesitaba de gran concentración para alzarme del suelo y finalmente estirar los brazos y volar por donde quisiera. Ahora lo controlo mejor y dentro del sueño siento que fluye más rápido, o al menos tengo esa sensación ya que el tiempo en los sueños no existe precisamente.

Me levanto, escojo mi ropa, me voy al baño me miro los ojos, me baño, me lavo los dientes, me cambio, cojo mis cosas, pido plata, tomo mi jugo, salgo apurada, hablo con el taxista, llego a la universidad, doy un examen y de pronto zas!, me doy cuenta que algo no está bien, que al coger un celular y acercarlo a mí cambia a ser una botella o algo que se podría definir más bien como la forma de una idea pero con olores y textura sin sentido. Ahí sé que he despertado, sé que puedo empezar un viaje nuevo aunque nunca tan pleno como me gustaría. He estado averiguando sobre estos falsos despertares y los sueños lúcidos en general y me encantó saber que hay técnicas para convertirse en un verdadero onironauta y llegar a tener control total sobre tus sueños. Cosa que me encantaría. Ahora que lo pienso, sobre todo por el asunto este de volar que realmente me tiene fascinada y que considero que es una de las mejores sensaciones que he tenido. Obviamente no planeo jatear todo el día para practicar mis técnicas... no. Hay ejercicios que uno puede realizar estando despierto, que se llaman "pruebas de realidad", las he empezado a practicar antes de dormir y en algún momento del día en que nadie me ve. Me emociona haber descubierto este nuevo entretenimiento. Pronto espero viajar como me gusta, sin ruta y aprender y contemplar que es lo que me encanta (me refiero a un viaje de verdad, en la vida de verdad, con mochila). Siento que cuantas más experiencias tenga estando despierta, el inconsciente se enriquecerá de nuevas ideas a potenciar cuando este despierta en un sueño.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Mis árboles del Mescal

Acabo de cambiar el foco insulso de mi cuarto por una lámpara amigable y que siento más acogedora. He llegado a mi casa temprano y a pesar de saber que tengo muchas cosas que hacer para la universidad, siento que es un día en el que tengo tiempo para observar y deambular un poco. Por eso puse la lámpara. He traído la laptop al cuarto de mi hermana porque me gusta como se ven los árboles del jardín desde aquí. De mi cuarto también se ven pero no si me pongo en la posición que estoy ahora. Cada sauce es por un hijo, dijo mi mamá cuando los sembraron y a mí me pareció bonito. Creo que empecé a pensar en eso porque encontré "En el Reino del Mescal" una leyenda indígena guatemalteca que ella me leía. Recuerdo a "Pelonegro" que era un niño que se fue con una calabaza mágica en busca del Reino del Mescal y que un chamán le dijo que escuchara solamente a su corazón que lo guiaría y que no haga caso a su cabeza porque ésta lo desviaría para-siempre-jamás-de-tu-camino-Pelonegro. La leyenda es fascinante sobre todo cuando ahora ya más grande me doy cuenta que Pelonegro, en realidad, al tomarse la calabaza que le dio el chamán entró en un viaje de alucinaciones del que nunca pudo salir y vivió así feliz hasta el fin de sus días - "todo lo multicolor pasó sobre él"- y enseñó el camino al Reino del Mescal a todo el que lo visitara. Esta historia ha venido a mí de casualidad, después de más o menos quince años y creo que valía la pena escribir sobre ella y los árboles de mi jardín que me hicieron acordar de la voz de mi mamá diciendo "Pelonegro" y "Mescal", y a mí pensando que no sabía realmente lo que significaba Mescal y que Pelonegro era un nombre que bien podría haber sido mío, por mi pelo negro... por qué no.

martes, 27 de mayo de 2008

Nadie me calla

Mi amigo Ignacio no quiere que escriba sobre él... Así que desde ahora lo llamaré Ignecio. La verdad es que seguiré escribiendo sobre él si me da la gana y sobre todo porque él es mi mentor en este mundo de los bloggers... No quiere que diga su secreto con Jimena Lindo... una actriz que le gusta. La verdad es que no se pierde una de sus funciones de "los fernandez" o algo así..
10.50am

Mi amigo Ignecio intentó borrar esta "entrada" antes de publicarla. Como tiene fuerza de macho alfa logró vencerme momentaneamente apretando Esc y no pude publicarlo. Mientras él lee despreocupado el Punto Edu en la rotonda de psico, he descubierto que se guardó el borrador de mi escrito. Ahora con más ganas lo publico.
3.49pm

Presión social

Me he creado un "blog" porque le he hecho caso a mi amigo Ignacio. Generalmente no es bueno hacerle caso, como cuando me dijo que pidiera las costillas esa vez... pero él ha entrado a esta moda y no quiere estar solo. Los amigos estan para acompañar, así que me he blogueado.