miércoles, 17 de diciembre de 2008
Maxi
jueves, 20 de noviembre de 2008
Último del trípode de pruebas
Espíritus diabólicos y apetito insalubre
El reactivo 36
Marionetas, ¡¿Quién las maneja?!
La gente me dice que tengo problemas con el alcohol,
pero no estoy de acuerdo, hoy cuerdo
Entonces, veamos el "Millon"
Hipocondriásis, enfermos fantasmas
Pasivo - Agresivo
Fue ese su diagnóstico
Y, naturalmente, él sonrie
Lilas, putas lilas
Eje IV: ---
Otro
Los ojos de la muñeca de felpa
Lo que "hace con los cerezos"
CADA VERE XQUI SI TO
Porque soy zurdo y tengo uñas largas
Como antenas, doble problema
CADAVE REX QUI SITO
Pacman y el laberinto
De otros colores, olores y formas
ADAVÉ EQUISÍ
Y también porque nos quedábamos dormidos
"Para que comieran los locos y los perros"
lunes, 6 de octubre de 2008
De tina
jueves, 2 de octubre de 2008
Tía Celia:
Tía, si no es ahora, en vida, que debemos disfrutar cada minuto, ¿Cuándo? Ya no te insistiré en que vayas a Dubai a conocer el medio oriente, siento que debo respetar tus razones y que seguro para ti ya no es importante conocer esa parte del mundo. Algún día espero ir por ti, tía; y continuar con todos los viajes que no hiciste, así como espero que alguien continúe por mi y por ti los viajes que no podremos terminar de hacer.
Yo sé que tal vez mi carencia de años y experiencia hacen que sea más optimista respecto a lo que nos espera pero quiero que sepas que aunque tu pienses que ya todo va a acabar pronto, no es así. Y es que el miedo y pena a morir es más grande en las personas que han amado y disfrutado la vida como tú. Para mí, tú, mis abuelos, mis tíos abuelos y mis demás amigos octogenarios son el mejor ejemplo de lo que significa disfrutar la vida. De repente no me entiendes y crees que estoy equivocada pero te lo digo porque prefiero que sepas lo que siento y pienso. Ayer decías que a nadie le importarían todos tus escritos, todos tus cuadernos. Seguro tienes un poco de razón. Si llego a vivir los años que a ti te han privilegiado y llego a revisar todos mis cuadernos escritos, seguro pensaré lo mismo. Es entonces, en ese momento, en que no debemos dejar de mostrarnos. Debemos dejar algo para que no todas las personas, sino las que lo valoren, puedan recordar nuestras vidas como hechos que realmente sucedieron. Ahora mismo tú puedes salir a ver los tejados de las otras casas cuzqueñas desde el balcón de tu cuarto, y saber que nadie en el mundo está viendo lo mismo; entonces el escribir sobre ello hará que a pesar de eso tú puedas hacer el pequeño puente (del que hablo siempre) entre tu balcón y el corazón de alguien, que -con felicidad digo- tenga un corazón como el tuyo y el mío. No llores tía y cuando lo hagas o te sorprendas haciéndolo, mírate al espejo y date una sonrisa ancha (mostrando los dientes como siempre te pido), que sea tan grande como para llenar tu alma y puedas recordar todos los momentos felices y divertidos de tu vida. Ya no hay tiempo para estar triste. Contempla tus mejores recuerdos como si fueran fotografías felices de un álbum de cosas buenas. Sé que es difícil pero no se pierde nada en el intento.
¿Recuerdas cuando te ayudé a escoger un traje, tía? Te dije que el rojo era más alegre. También ayudé a ponerte los ruleros. Si tuviera que listar los momentos especiales durante mi viaje, ese momento estaría entre los mejores. He descubierto que muchas veces sin palabras y tan solo compartiendo un espacio y tiempo determinado los lazos de amor entre las personas se hacen cada vez más estrechos. Nuestros tiempos son diferentes, es verdad, pero tal vez no tanto. Tía, tal vez, quiero creer, que para este tipo de cariño y amistad no exite realmente el tiempo. Los ideales son distintos pero eso no impide que todos seamos parte de una historia de vida, yo en la tuya y tú en la mía.
jueves, 25 de septiembre de 2008
Cadáver exquisito en la clase de pruebas
No fluye
miércoles, 10 de septiembre de 2008
He vuelto
Creo que es preciso escribir antes que se acabe otro mes y parezca que no he tenido de qué escribir en el último tiempo. Es bueno informar que he sobrevivido a casi dos meses fuera de mi hogar, de mi capullo-seguro que cada vez soporto menos, no por ser incómodo o por aburrirme, sino por la necesidad de “estar en ruta” que me carcome en los últimos años. Tal vez el julio y agosto pasado fueron los meses en los que he escrito más en el año. Si no es así, han sido en los que más he sentido ese impulso en las entrañas, esófago, garganta, ojos y sien, que me lleva a querer escribir de inmediato en donde sea. Supongo que las circunstancias de un viaje y la novedad a cada minuto nos llevan a despertar este tipo de reacciones físicas. Pero bueno, no estaba en un lugar tranquilo y fijo para meterme unas horas a la computadora a escribir. Lo más probable es que sea por ese afán mío de tratar de mantener no solo lo que escribo con puño y letra sin modificaciones sino que trato de mantener el instante, tiempo y espacio en el que nacen mis ideas. Siento que la voz con que escribo en el blog no es la misma voz con la que escribo a mano y en papeles reciclados. Es la voz eléctrica versus la acústica. Ambas tienen su "swing" y están atadas a la circunstancia y al humor que tenga para comunicar o plasmar mis ocurrencias.
Acabo de notar que solo han pasado dos semanas y media desde que llegué de viaje. Hasta hace unos minutos pensé que había pasado más de un mes pero no, no cumplo las tres semanas de estar en Lima y ya me quiero ir de nuevo. Ahora que mato gente es necesario buscar nuevas personas en otro lado, en otros países. Ayer en el lonche con mi mamá le dije... mami... sabes a dónde me quiero ir? Eso bastó para que dejara el café con leche a un lado y me mirara con esos ojos de "chimpancé enloquecido" y me dijera... Ya te quieres ir?, acabas de llegar! Me dio pena que sintamos diferente el paso del tiempo. Para mí han sido unos meses ya de estar aquí y para ella solo dos semanas. Pero bueno así es. Me quiero ir, me quiero ir, me quiero ir. Beetlejuice, beetlejuice, beetlejuice. Adoro a mi familia y son los que más pienso cuando estoy de viaje. No solo escribo para mí sino para ellos también aunque no les muestre nada. "Ingrata como una gata" me dice mi abuela paterna cuando la voy a visitar y obviamente me siento menos gata que ingrata aunque dé lo mismo. Y así, paso por momentos de "limbo" como dice mi buen amigo Potrillo. Arriba ven el fútbol y yo en el limbo, hay una guerra y yo en el limbo, mi otra abuela tiene cáncer y yo en el limbo, invento una canción y yo en el limbo, tengo un dedo adormecido hace 2 semanas y yo en el limbo, el tiempo pasa y yo en el limbo, mato y se suicida gente y yo en el limbo, yo en el limbo y yo en el limbo, es como todo, es como mirar un espejo contra otro espejo.
No quiero sonar "emo" (ya que está de moda esto de siembra un libro, ten un árbol, escribe un hijo y mata un emo) con esto del limbo. Me río todos los días y puedo hacer bromas y estar de buen humor, no jodo con malos humores o caras largas y eso hasta cierto punto me parece positivo y destacable. Solo creo que he descubierto que mi lugar no es un lugar específico, ni aquí ni allá, creo que mi lugar es un espacio más bien dinámico. Al menos lo siento así ahora, en este momento y tal vez luego crea que exageraba al escribir esto.
Tengo demasiadas cosas para contar sobre mi viaje. He estado pensando reivindicar julio transcribiendo escritos de mi cuaderno; lo haré si me acuerdo o si en un arranque no me da vergüenza compartirlo. Me prometo escribir sobre las cosas que recuerdo de los países que visité. Creo que ahora cuando describa los lugares, la esencia particular que de cada uno de ellos me motivaba a escribir, se verá mezclada con una esencia conjunta del sabor de todo el viaje. Caminos, fuentes, jacarandás floridos, nueces recogidas, mate, bombilla, parques, amigo, pies, macguiver, canciones, verdes, panes, paros, burilado, masa, estaciones, ferias, el amarillo, siesta, gente, queso, juegos de lógica, San Lorenzo, confesiones, harina, recuerdos, teleféricos y elaboraciones, cosas así.
lunes, 7 de julio de 2008
Han vuelto
Procrastinando, para variar.
lunes, 30 de junio de 2008
Proyecto: Onironauta.
Me levanto, escojo mi ropa, me voy al baño me miro los ojos, me baño, me lavo los dientes, me cambio, cojo mis cosas, pido plata, tomo mi jugo, salgo apurada, hablo con el taxista, llego a la universidad, doy un examen y de pronto zas!, me doy cuenta que algo no está bien, que al coger un celular y acercarlo a mí cambia a ser una botella o algo que se podría definir más bien como la forma de una idea pero con olores y textura sin sentido. Ahí sé que he despertado, sé que puedo empezar un viaje nuevo aunque nunca tan pleno como me gustaría. He estado averiguando sobre estos falsos despertares y los sueños lúcidos en general y me encantó saber que hay técnicas para convertirse en un verdadero onironauta y llegar a tener control total sobre tus sueños. Cosa que me encantaría. Ahora que lo pienso, sobre todo por el asunto este de volar que realmente me tiene fascinada y que considero que es una de las mejores sensaciones que he tenido. Obviamente no planeo jatear todo el día para practicar mis técnicas... no. Hay ejercicios que uno puede realizar estando despierto, que se llaman "pruebas de realidad", las he empezado a practicar antes de dormir y en algún momento del día en que nadie me ve. Me emociona haber descubierto este nuevo entretenimiento. Pronto espero viajar como me gusta, sin ruta y aprender y contemplar que es lo que me encanta (me refiero a un viaje de verdad, en la vida de verdad, con mochila). Siento que cuantas más experiencias tenga estando despierta, el inconsciente se enriquecerá de nuevas ideas a potenciar cuando este despierta en un sueño.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Mis árboles del Mescal
martes, 27 de mayo de 2008
Nadie me calla
10.50am
Mi amigo Ignecio intentó borrar esta "entrada" antes de publicarla. Como tiene fuerza de macho alfa logró vencerme momentaneamente apretando Esc y no pude publicarlo. Mientras él lee despreocupado el Punto Edu en la rotonda de psico, he descubierto que se guardó el borrador de mi escrito. Ahora con más ganas lo publico.
3.49pm